
Carta: Abstractismo y Filosofía
Tabla: Recuerdos
Fandom: Original
1. Recuerdos Felices
De "Historias de 3 Mujeres"
Vol. 1 Junto a la Ventana
Pasas horas en ese sillón, ¿Es cómodo?
No hija, es el asiento más incómodo de la casa
¿Entonces por qué pasas todo el día en él?
Porque desde aquí se mira ese prado
¿Cuál prado? Es el patio trasero y más allá solo el edificio de la central eléctrica
No hija, es un prado lleno de flores y árboles frutales, fragante y lleno de vida, el esplendor de un trabajador cansado tras un día duro en los sembradíos.
Madre, no hay sembradíos cerca, solo edificios y calles.
¿Calles? Esos caminos de dura piedra no las hay más que en el centro, donde esta el alcalde y los hospitales.
Tenemos presidente, no alcalde, recuerda las elecciones.
¿Elecciones? Solo los hombres van a votar a las oficinas, yo debo terminar de remendar la sabana para la cama, he bordado un pajarito azul en el centro, decorará las otras blancas sabanas sin duda.
Madre, ¿Estas olvidando ya?
No cariño, recuerdo todo perfectamente.
Hablas como si te hubieras quedado en el pasado.
En este momento estoy en el pasado, puedo sentirlo, olerlo, estoy en él.
Mamá, son solo recuerdos.
Entonces estoy en los recuerdos, puedo oler el aroma del café haciéndose en la olla del fogón, mientras mi madre canta una nana para mi hermanito, ven, siéntate a mi lado, para que lo veas también, siente el aroma en tu nariz, la luz del sol colándose por las cortinas de la cocina y molestando tus ojos, ¿No lo ves? Cierra los ojos entonces, yo lo veré por ti.
La sala tiene esa alfombra estampada que mandaron mis tías por navidad desde la capital, puedes ver sobre ella a mi hermana mayor escribiendo con una pluma de pavorreal, sumergiéndola en un frasco de tinta rosa, le costó días de esfuerzo a mi padre regalárselos, pero como cumplió 15 años es lo menos que podía hacer por ella.
¡Ey! No abras los ojos o te perderás lo mejor, mira por la ventana, está el prado que te mencioné, con hierba verde y árboles dispersos, esas motitas rojas son las gladiolas de temporada, ¿Ves esa niña jugando ahí?, con un vestido de domingo, un lazo rojo de diadema en su cabello rubio, soy yo, con huecos en la sonrisa por la muda de los dientes, seguramente regresaré con las orillas raspadas, y el vestido sucio, mamá se reirá condescendiente y mi padre tratará que juegue adentro con muñecas, si, esas muñecas de porcelana vestiditas en la repisa de la sala, pero yo quiero correr, antes de que el prado desaparezca.
¿Escuchas como llaman a la puerta? Será papá con algún dulcecito en la bolsa, dispuesto a regalármelo mientras le cuento sentada en su regazo los mundos que he descubierto en el prado, mientras la luz se va en el cuarto y yo debo ponerme de pie… tomar mi bastón y dirigirme a encender la luz, cuidando de no tropezar con los juguetes con lucecitas y canciones infantiles que dejó tirados mi nieta, que lindo fue ver de nuevo por la ventana, y mañana volveré a sentarme para seguir contemplando el prado, tal vez debas hacer un alto en tu rutina querida y sentarte nuevamente a verlo conmigo.
Es una oferta muy atrayente mamá.

2 comentarios:
Precioso.
Cuanta ternura, calidez, despide el relato. Da ganas de soñar con los ojos abiertos.
Wow que tal poema, me encanto!
Gracias por compartirlo.
irakes.
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