3 ago 2010

Sin él



Carta: Abstractismo y Filosofía
Tabla: Recuerdos
Fandom: Original
3. Recuerdos Dolorosos

De "Historias de 3 Mujeres"
Vol. 3 Sin él

Las tres mujeres estaban de pie frente a un mausoleo de mármol negro, las tres vestidas de negro, las tres silenciosas, las tres lo extrañaban, hacía ya cinco años de su partida, y ahí lo visitaban las tres generaciones que había conocido: la suegra, la esposa y la hija, las tres le lloraban… las tres lo recordaban en sus facetas diferentes, con cada una fue diferente y aun así las tres lo adoraron.

La mujer de cabellos encanecidos y figura encorvada recordaba al hombre serio y atento que siempre frecuentó a su única hija, que cuando su marido falleció la acogió con su nueva familia, a pesar de que él y su hija eran una pareja joven, que siempre procuró por ella y la trataba con respeto, era un hombre excepcional, monarca y no dictador de su hogar.

La mujer de mediana edad lo recordaba como el joven encantador que le insistió meses en la escuela para que saliera con él, que cuando finalmente aceptó respetaba sus decisiones y no interrumpía su silencio, que cuando la miraba llorar no decía nada y solo se sentaba a su lado, protegiéndola entre sus brazos y besando sus cabellos. Una imagen de el de traje y el con sus hijos en brazos, el novio perfecto que se transformó en el esposo de sus sueños.

La pequeña no lo recordaba definidamente, solo era una voz dulce y un hombre gigante que la levantaba del suelo, que jugaba con ella y cargaba mientras su hermano trataba de subirse a su espalda, su padre, un hombre con el que no podía jugar más.

Tan triste fue el accidente, tan repentino, tan desafortunado, un hombre como él con toda su juventud y su gran corazón no debería irse tan pronto, recordar que sonrió antes de marcharse una mañana y no regresó en la tarde, fue directo a ese sitio donde todos lloran y gritan su pérdida, pero ninguna gritó, las tres sufrieron en silencio, las mayores lloraron la desgracia mientras la pequeña solo alcanzaba mínimamente comprender lo que sucedía, no podían exigirle y recriminarle que las abandonara, seguramente él las cuidaría desde arriba.

Todos los años iban a visitarlo, a limpiar su tumba… a encender las velas, siempre iban en silencio y volvían en aun mayor silencio, aunque esta vez fue diferente, no iba el único varón de la familia, y aunque ninguna de las tres lo dijo todas tenían el mismo pensamiento: deseaban que el hijo de ese maravilloso hombre no se marchara también, que las tres tenían el horrible pensamiento de ver en esa versión joven del hombre extrañado a la persona que ya no estaba con ellas, un sucio egoísmo que ninguna admitiría, pero que tampoco olvidarían.

1 comentarios:

Yoru dijo...

Interesante.

El último párrafo tiene relación con lo que trata el relato anterior, ¿verdad? Que por ahí medio me perdí xD

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