30 ago 2010

Las Princesas y sus Mundos



Carta: Abstractismo y Filosofía
Tabla: Recuerdos
Fandom: Original
4. Recuerdos Divertidos

De "Historias de 3 Mujeres"
Vol. 4 Las princesas y sus mundos

- Mamá, ya no se qué hacer con tu nieta, hoy mismo me ha dicho que tenía muchas ganas de ir a jugar al parque y cuando llegamos dijo que ya había sido suficiente y que regresáramos a casa ¡Acabábamos de llegar! -

- Vaya, cuéntame que pasó en el camino-

- Nada fuera de lo normal, bueno, había una laguna de agua en medio de la calle por la lluvia de anoche y tuvimos que rodear un poco, entrar a un jardín porque un chico en su bicicleta casi nos atropella mientras lo perseguía un perro, se nos acercó un vendedor de esos milagrosos y tuvimos que esperar un poco para cruzar por el tráfico… creo que no era para que se aburriera.

- Iré a hablar con ella hija –la anciana se levantó de su sillón y caminó apoyada en su bastón hasta el cuarto de su nietecita tocando y pasando a sentarse a la cama de la pequeña, donde esta estaba con una gran sonrisa- Princesita, mi nietecita ¿Cómo estuvo tu día? –

- Abuelita, ¡abuelita! Hoy fue un día maravilloso, ¡toda una aventura de princesas! Tus princesas –

- Cuéntale a esta vieja Reina tu aventura, pequeña princesita-

- Yo quería ir al bosque encantado, asi que ambas recorríamos la vereda hasta llegar al enorme lago negro, daban ganas de entrar en él pero ¡No! Que dicen que esta embrujado pero… ¡No había puente! Asi que nos fuimos por las lejanías, ¿Sabes? Dicen que son muy peligrosas, pero nosotras somos valientes y seguimos por ahí ¿Qué crees que ví? ¡Un caballero en su caballo huyendo de un enorme dragón que tiraba fuego! Tuvimos que huir a un bosque para no ser alcanzadas por la batalla, hubieras visto. Pero te decía abuelita, seguíamos en el camino y se nos aparece un brujo, vendiéndonos pócimas mágicas pero yo le dije a mamá que no se las comprara ¿Te imaginas si fueran de magia negra? ¡No quiero terminar convertida en sapo! Así que huimos a través de una manada de unicornios salvajes, ¡Que peligrosos son! Y entonces llegamos al bosque encantado-

- ¿Por qué no te quedaste en el bosque, mi princesa?

- Abuelita, ¿Escuchaste mi aventura? Fue tan divertido el camino que yo solo quería regresar a mi castillo.

1 comentarios:

Jillian Nox dijo...

Si vieras la sonrisa de boba que tengo en estos momentos... estarías riéndote de mí como lo hace mi hermana xD

Fue muy tierno, me arrancaste un par de suspiros al hacerme recordar que los niños tienen esa inocencia e imaginación única que los protege de las preocupaciones de los adultos: su propio mundo perfecto.

Como siempre, un placer leerte, espero volver a hacerlo pronto :D

Publicar un comentario